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Ciclo: Silencio explícito
Actual

Comisariado por: TRES
08/10/2009 - 08/09/2010
El título del ciclo hace referencia a una forma de entender el silencio que subvierte la propia semántica del término para convertirlo en un clamor. Señala también a la pulsión positiva e intencional que desmarca al silencio de la abstracción para transformarlo en una acción o un hecho que está muy próximo a la renuncia pero que no cede a ella, que busca denotar su presencia y se complace en observarse a sí mismo desde su propio abismo. Así concebido, el silencio funciona como una metáfora del cambio de paradigma, escapando de las acepciones a menudo limitadoras que la tradición y el comportamiento cultural le otorgan. Es un silencio que linda con la palabra pero que no se opone a ella, como tampoco se opone al sonido, la acción, la luz o el movimiento.
El silencio es un fenómeno cuya naturaleza abiertamente contradictoria lo convierte en la paradoja por excelencia y en el término escurridizo del que Bataille dijo: "Es, de todas las palabras, la más poética y más perversa: ella misma es la prueba de su muerte" . Como consecuencia de esa condición, el silencio es un concepto camaleónico por excelencia, esencialmente polisémico y no-absoluto, que trasciende lo meramente físico o acústico y cuyo sentido varía radicalmente dependiendo del contexto en que se halle.
La búsqueda del silencio, de ese "apogeo de la resistencia a comunicar" del que habla Susan Sontag, es una constante en el arte contemporáneo desde que éste se focalizó ensimismadamente en la exploración de sus propios límites. Desde Kasimir Malevich, Marcel Duchamp o Yves Klein hasta James Lee Byars, Michael Asher, Robert Barry o Juan Muñoz, los artistas contemporáneos han postulado el silencio, la reducción, la nada, la pausa, la ausencia, la desaparición, la invisibilidad, el vacío, la no-acción o la renuncia, sin haberlos agotado. El silencio, en arte, sigue siendo hoy en día una frontera, un territorio absolutamente libre, escasamente explorado y todavía por cartografiar.
Exposiciones del ciclo
Mayte Vieta
08/10 - 08/12/2009
Mario García Torres
17/12/2009 - 21/02/2010
Tom Kotik
04/03 - 25/04/2010
Sophie Whettnall
06/05 - 27/06/2010
Sirous Namazi
Exposición Actual
Mario García Torres
It's embarrassing, but for some time now I've only had title ideas in English. 17/12/2009 - 21/02/2010
Mario García Torres (Monclova, México, 1975) es un artista mexicano residente en Los Ángeles interesado en revisitar la historia del arte conceptual. Bajo el título It's embarrassing, but for some time now I've only had title ideas in English, presenta el boceto, en forma de película, de Unspoken Dailies, y dos de sus proyecciones más conocidas, Lo que ocurre en Halifax, se queda en Halifax (en 36 diapositivas) y Transparencias del no-acto. Estas dos proyecciones se complementan con materiales relacionados, como son las fotografías de archivo de 1459 Le Marchant. Halifax, rodado por David Askevold, y la enigmática The Plan (Press kit), 1969-1970, de Oscar Neuestern. Con estas obras, García Torres reflexiona sobre el secreto y la inmaterialidad por medio de sutiles estrategias narrativas y estéticas, en un doble ejercicio de arqueología del silencio.
Lo que ocurre en Halifax, se queda en Halifax (en 36 diapositivas) es una pieza resultante de la investigación que García Torres llevó a cabo entre 2004 y 2006 sobre cierto episodio de arte conceptual que permanecía semiolvidado. Fue presentada en la 52ª Bienal de Venecia y consiste en una proyección de transparencias en blanco y negro subtituladas que evoca un llamativo y gran silencio opaco, como en los secretos mejor guardados. Dos historias diferentes convergen en ella: la del encargo realizado en 1969 por el artista conceptual Robert Barry a un grupo de estudiantes de arte en Halifax, Canadá, que consistió en pensar una "idea compartida" que debía ser mantenida en secreto, el propio Barry incluido, y la de la investigación de García Torres sobre la pervivencia de la pieza, ya que, según Barry, la idea se mantendría viva sólo mientras permaneciera dentro de los confines del grupo original. Para el artista mexicano, Halifax... no cuenta la pieza de Barry. Es la historia de su investigación: "Es la historia del grupo de personas que resultaron ser parte de una obra de arte".
Ante Halifax... el espectador se plantea preguntas que no obtienen respuesta, de manera que el secretismo lo acaba envolviendo, superponiéndose a los diferentes silencios contenidos en la pieza y a la sensual cadencia de las imágenes, los textos y los cortes en negro. Se trata de un trabajo sobre los límites de la memoria y la inmaterialidad, de gran resonancia y ambigüedad.
En Transparencias del no-acto, García Torres se inspira en un artículo de la crítica de arte Kiki Kundry, aparecido en 1969 en Art News, en torno a un desconocido y joven artista llamado Oscar Neuestern, particularmente preocupado por "lo absoluto" y cuya carrera artística estaba fundamentada y construida sobre el concepto de "ausencia". Con el título "El no-acto supremo", el artículo describía a un artista interesado en lo visual, siempre que fuera transparente, que no permitía fotografiar sus trabajos y que declaraba que, a pesar de no haberla alcanzado todavía, la verdadera transparencia sólo era posible en el "no-acto supremo". Cincuenta diapositivas en blanco y negro de opacidad variada y textos superpuestos conforman este ejercicio sobre el silencio, realizado por García Torres con declarada apatía. El artista intenta, de este modo, emular la actitud radical del místico Oscar Neuestern, que buscaba llegar a la productividad a través de la renuncia. ¿Pero existió Neuestern realmente?
Por último, la muy reciente Unspoken Dailies, una pieza sobre el tiempo y el silencio, lo no dicho y lo olvidado, se basa en una conferencia escrita por el artista hace varios años, que fue adaptada como guión cinematográfico para convertirse finalmente en una película filmada en 16 milímetros. La película muestra al actor Diego Luna leyendo el guión para sí mismo y por primera vez. En el Espai 13 se presenta el boceto de Unspoken Dailies en que el artista aparece leyendo el mismo guión. Fue rodado unas semanas antes en película Super-8 y dura sólo tres minutos: un corto del silencio por venir.
 
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